
Y luego la noche... tal vez esa historia de nuevo repetida, sus paseantes, sus silencios, y la lluvia por las fachadas, los árboles, los pasos... La noche de soledad al parque y el taconeo incesante de estatuas, de amantes que se abrazan en los rincones del aire, la noche que arranca de mi mis estrellas, mis sueños y asemejan un vértice de ...